[Maitencillo, Chile] Estos dos perros pasean por todo Maitencillo. Son inseparables. Hay una familia humana que se encarga de ellos. Se esperan el uno al otro continuamente. Lo que hicieron el dÃa del vÃdeo fue ladrarnos de lejos cuando nos vieron pasar, al parecer para que los esperáramos. Y es que, según me contó un verdulero que los conoce, les gusta a veces pasear junto a humanos.
La carretera es una amenaza constante para los perros de este pueblo, que prácticamente consta de una sola calle, con curvas.
Este otro es un vÃdeo del primer dÃa que los vi, hace meses, en la playa El Abanico.
