[Antofagasta, Chile] [Murió Charly, y su tutora pudo enterrarlo en el cementerio de mascotas de la ciudad]. Lo leà en El Mercurio de Antofagasta:
Conmoción por Muerte del Querido Perrito Charly. Falleció a los 16 años y su partida causa tristeza entre los clientes de kiosco.
El lunes pasado el tradicional kiosco ubicado al inicio de la avenida Brasil, frente a la ClÃnica Antofagasta, amaneció cerrado. Enfermeras, visitadores médicos y escolares tuvieron que buscar otro local para comprar.
La razón del inusual acontecimiento fue la muerte de Charly, el perro de los dueños del local, quien era todo un personaje del sector.
Y, aunque cueste creerlo, su deceso provocó una pequeña conmoción entre los habitué del lugar. El animal estaba viejo, apenas caminaba y para muchos su fallecimiento era inminente, pero aún asà la partida de Charly fue el comentario obligado del dÃa.
Causas
El pequeño perro, de color blanco con una mancha café en su lomo, vivió cerca de 16 años, tiempo suficiente para hacerse conocido en el barrio. Las causas del deceso son una mezcla de su avanzada edad y de problemas al corazón.
“Ha venido mucha gente a verme, muchos pensarán que estoy loca por llorarlo, pero Charly era mi compañero”, cuenta la señora Silvia Tapia, la encargada del local, mientras un visitador médico le dice que tiene que estar “tranquilita”.
El mestizo fue enterrado la tarde del lunes en el parque San Nicolás, donde existe un pequeño cementerio de mascotas. Sus restos fueron depositados junto a sus pelotas y un enorme oso de peluche que le regalaron para la Navidad y que le servÃa para burlar las frÃas noches de invierno.
Aparte del dolor propio por la pérdida de una mascota tan querida, otro drama se teje en torno a la muerte de Charly: hasta ayer su dueño, David Pais, todavÃa no se enteraba del deceso del famoso can.
Regalón
El hombre que recogió al perro hace casi 17 años está de viaje en Venezuela desde la semana pasada y su familia aún no decidÃa si comunicarle la mala noticia o esperar su regreso. “Será un golpe muy duro, imagÃnese que Charly era ahora la guagua de la casa”, comentaba entre lágrimas una afectada Silvia Tapia.
Tan regalón era Charly que su figura está pintada en la puerta del kiosco para todo quien quisiera apreciarla. Y al interior del local hay varias fotos del pequeño perro. Incluso un poema.
Es más, la señora Silvia ya mandó a confeccionar un marco para encuadrar el recorte de una nota publicada sobre el ejemplar, en la sección mascotas del suplemento Temas y Reportajes de El Mercurio de Antofagasta (6/7/08).
Dolores
Charly murió en la madrugada de ayer, tras soportar una semana con dolores y malestares. De hecho, pasó tres dÃas sin comer y con suero. “El sábado estábamos acá (kiosco), salió a caminar, como despidiéndose de todo y unos metros más allá se desmayó. Murió en la madrugada del lunes”, recordó Silvia Tapia.
La médico veterinaria Macarena de Freitas, de la ClÃnica Puerto Pet, atendÃa regularmente a Charly. Sobre sus última horas, comentó que “no regulaba la temperatura, no tenÃa latido cardÃaco normal, tenÃa un soplo. Todas esas cosas más su avanzada edad le jugaron en contra”.
“El tuvo una buena vida, 16 años es más que bueno, no le podÃamos pedir más”, comentó la profesional.
[Alexis Molina Tapia]
[13 de agosto de 2008]
[©mercurio de antofagasta]
